sábado, 22 de agosto de 2009

Fórmula Para Que Cualquier Consorcista Pueda Calcular El Aumento De Sus Expensas

En la Argentina existen unos 10 millones de consorcistas que periódicamente deben abonar incrementos en la luz y el gas, los gastos de mantenimiento y los salariales de los porteros. Los consorcios buscan abaratar costos y evalúan distintas medidas.
Loisi aporta fórmula para que cualquier consorcista pueda calcular el aumento de sus expensas: "A por B, dividido 100. A representa el porcentaje de aumento salarial dispuesto oficialmente y B, el porcentaje que representa el rubro salario y cargas sociales en cada consorcio, en relación con el gasto total. Este guarismo hay que dividirlo por 100, el resultado final será el porcentaje de incremento. Para ser más claros: por ejemplo,
si el aumento de sueldos asciende a un 20% y la carga salarial del consorcio representa un 60% de su gasto total, el incremento de expensas resultante, por ese concepto, será del 12%".Felipe Zakuski, directivo de la Caphyai, afirma que los honorarios de los administradores -en la mayoría de los casos- están bastante rezagados. "Nosotros somos los últimos en poder negociar los aumentos, además la suba de nuestros honorarios siempre dependen de las determinaciones de las asambleas.Los consorcistas por lo general no logran comprender la responsabilidad civil que tenemos, aunque el principal problema con el que se enfrenta la actividad es el descrédito en el que cayó fruto de las malas gestiones de los administradores."

La situación se repite desde hace un tiempo, cada vez que por debajo de la puerta del departamento ingresa el recibo de las expensas. Los aumentos en los insumos, en el mantenimiento y en los seguros de los edificios, los artículos de limpieza y hasta los incrementos en los salarios de los porteros, sin dejar de lado algunos ajustes (por no decir aumentos) de los servicios de administración y las tan temidas cuotas de refuerzos para consolidar el fondo de emergencia, suelen convertirse en el gran cuco que parece atacar cada fin de mes a cada uno de los 10 millones de argentinos que son consorcistas.

Hoy ya poco importa que el inmueble cuente con los servicios básicos o con una gran oferta de amenities, todos son víctimas de los aumentos, esos que suelen desestabilizar hasta al propietario o inquilino más previsor, sin mencionar a los jubilados y pensionados que en muchos casos ni el mayor sacrificio les permite llegar con dinero a fin de mes.

Según los registros de las distintas entidades que se especializan en el tema de las expensas desde 2008 hasta hoy tuvieron un aumento que ronda el 50%, incremento que se reflejó en los 80.000 edificios que existen en la ciudad de Buenos Aires, los cuales albergan unos 2.800.000 consorcistas. "En algunos casos la suba supera el ciento por ciento", revela Osvaldo Loisi, presidente de la Fundación Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal, entidad que funciona desde 1996.
Incrementos

El último aumento salarial obtenido por el gremio Suterh, que dirige Víctor Santa María y que nuclea a todos trabajadores de edificios de la Argentina, generó una infinidad de reclamos por parte de los propietarios e inquilinos de todo el país. Este ajuste salarial, remunerativo y escalonado de 380 pesos sobre los habares básicos (100 en mayo, julio y agosto y 80 en septiembre) y que ya se refleja en la factura de las expensas, encendió un nuevo y acalorado debate público, donde sin duda los más activos hasta el momento fueron los consorcistas, aunque no por eso resultaron ser tenidos en cuenta. Pero no fueron los únicos.

A poco de darse a conocer el incremento salarial, en un documento oficial la Cámara Argentina de la Propiedad Horizontal y Actividades Inmobiliarias (Caphyai), que preside Horacio Bielli y que nuclea a administradores, inmobiliarias, consorcios de propietarios y consorcistas, no sólo se mostró disconforme con el aumento sino que se opuso a la reciente homologación de las cláusulas que modifican el convenio colectivo de trabajo. "Estos puntos fueron tratados en forma inconsulta y contribuirán a un nuevo aumento en las expensas que pagan los consorcistas. El denominado ?acuerdo? se formalizó en una reunión en la que no fue invitada la Caphyai y en la que sí estuvieron la Federación Argentina de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (Fateryh), la Unión Administradores de Inmuebles (UADI) y la Asociación Inmobiliaria de Edificios de Renta y Horizontal (Aierh). Por lo tanto, la Cámara Argentina de la Propiedad Horizontal y Actividades Inmobiliarias no acepta ninguna de las cláusulas salariales y programáticas acordadas, las que consideramos deberían revisarse por inconsultas, ya que afectan un principio elemental de las relaciones laborales colectivas: el de la buena fe", sostiene el documento de la Caphyai.

La entidad que encabeza Bielli presentó sin suerte -hasta hoy- un pedido a Carlos Tomada, ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, para que deje sin efecto la homologación (dictada el 21/07/09 y publicada en el boletín oficial seis días después) y para que se retome la negociación colectiva pero con la participación de la Caphyai. "La cámara siempre tuvo voluntad negociadora para encontrar soluciones a los problemas planteados en el marco del Convenio Colectivo de Trabajo (CCT), ya sea en temas programáticos como salariales que atiendan a las necesidades de los trabajadores. No nos oponemos a otorgar aumentos salariales, siempre y cuando la decisión sea tomada en forma consensuada entre todos los representantes del sector. Como siempre lo hemos hecho, estamos dispuestos a asumir nuestra responsabilidad y representatividad, pero en un marco democrático y con reglas claras, donde nadie sea excluido de la negociación que debe ser transparente", concluye el documento.
Tema en discusión

Y agrega Felipe Zakuski, directivo de la Caphyai, entidad que tiene casi 60 años: "Aún estamos a la espera de una respuesta. Nosotros agotaremos todos los recursos a nuestro alcance. No damos el tema por cerrado, además no hay que olvidarse que en nuestra entidad también hay consorcistas".

Pero el descontento de los propietarios no sólo hace foco en el incremento salarial sino también en otras modificaciones del CCT. "El artículo 27 del convenio, que se puso en vigencia en 2004, determinaba un aporte del 2% del sueldo bruto de todos los encargados (estén o no afiliados al gremio) por parte de los consorcistas para una póliza de seguro para la protección de la maternidad, vida, desempleo y discapacidad. Además nunca supimos que compañías de seguro dieron la cobertura y se quedaron con los fondos. En 2007, la modificación de este artículo incluyó que el excedente de lo recaudado fuera para brindar prestaciones culturales, educativas, de capacitación y de formación profesional, sociales en general o cualquier otra en beneficio de sus asociados. Y la última reforma, la de 2009, eleva este aporte del 2% al 2,5%, es decir que el monto para estas actividades será aún mayor", afirma Marcos Bergenfeld, titular de la Federación Argentina de Consorcios.

Alicia Giménez, presidenta de la Unión de Consorcistas de la República Argentina (UCRA), entidad que nació en 2004, amplía: "Lo recaudado por los consorcios se diluye entre el sueldo de los encargados ( junto con las cargas sociales rondan el 60% promedio) y los aumentos que experimentaron las tarifas de la luz, gas, el cumplimiento obligatorio por parte de los consorcios de las leyes y ordenanzas municipales: mantenimiento de ascensores, limpieza de tanques de agua, recarga de matafuegos, entre otros. Sin olvidarnos de los honorarios de los administradores. Esta realidad hace que las reparaciones en los inmuebles queden postergadas o que se realicen sólo en casos de extrema urgencia".

Muchas son las opciones que se buscan a la hora de abaratar costos. "Cuando se jubilan los porteros o se desvinculan del consorcio (hay casos en que son indemnizados para prescindir de ellos) son reemplazados por personal sin vivienda o se contratan empresas de limpieza. Con la vivienda que queda libre suele alquilarse y el beneficio que de ella se obtiene se destina al fondo de ahorros del consorcio para abaratar las expensas. Muchos otros consorcios suspendieron las horas extraordinarias y en otros, los encargados pagan los gastos de electricidad y gas. Con el tema seguridad varias son las alternativas y esta erogación puede variar entre los 8000 y los 12.000 pesos mensuales; por ello que en algunos edificios ya se instalaron sistemas de cámaras y alarmas con el fin de reducir gastos", comenta Bergenfeld.

Tanto la UCRA como la Liga del Consorcista presentaron reclamos formales ante organismos nacionales e internacionales entre los que se destacan la Corte Suprema de Justicia, la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo de la Nación, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, la OIT y hasta la OEA. También presentaron proyectos para modificar leyes tanto nacionales como porteñas.

En lo que va del año el diputado porteño Sergio Abrevaya, presidente del bloque de la Coalición Cívica, presentó un proyecto de ley, que trabajó junto con los consorcistas, con el fin de modificar la actual ley de administradores de consorcio y regular definitivamente la actividad: entre las modificaciones se destacan normativas que incluyen al mandato y a su duración (de un año) y otra serie de regulaciones vinculadas con la liquidación de las expensas.

El futuro para los consorcistas no es alentador ya que para fin de año se prevé que las expensas duplicarán los valores de 2008.
Fuente:
Por Leandro Murciego
De la Redacción de LA NACION

0 comentarios:

Related Posts with Thumbnails