miércoles, 3 de marzo de 2010

Las Propiedades No Bajarán De Precio en 2010

La oferta de inmuebles y las construcciones disminuyeron el último año. Pero la cosecha récord de soja generará un importante ingreso de dólares que en parte se volcará a los "ladrillos" y sostendrá las cotizaciones
El sector inmobiliario argentino, que tuvo un crecimiento exponencial entre 2003 y 2008, se mantendría estable este año, principalmente debido al exceso de oferta en el mercado local que se generó durante el auge de los últimos años.
La incertidumbre política, alimentada por la crisis institucional que se desató por el uso de reservas del Banco Central para pagar deuda, y la dificultad para obtener créditos hipotecarios también pondrán un freno a la expansión.
"Hay una sobreoferta de producto, hay menos edificios que se están construyendo que el año pasado, ha caído el nivel de permisos (para construir), están un 25% por debajo de lo que estaban el año pasado", dijo a Reuters Nicolás Lang, gerente de desarrollo de proyectos para la inmobiliaria L. J. Ramos, en Buenos Aires.
Tras la crisis económica que se desató a finales del 2001, cuando se incautaron las cuentas bancarias a plazo de los ahorristas, muchos argentinos comenzaron a volcarse al ahorro "en ladrillos", convirtiendo al sector en uno de los principales motores del crecimiento de los últimos años.
Entre el 2003 y el 2008, la construcción en Argentina creció casi un 100%, según cifras oficiales elaboradas por el ente estadístico Indec, multiplicando la oferta en el mercado.
Pero con la desaceleración de la economía a fines del 2008 por la crisis global, sumado a la incertidumbre por problemas locales, el año pasado la construcción cayó un 1,6% y las ventas bajaron a niveles mínimos históricos, aunque los valores de las viviendas se mantuvieron casi estables.
El precio promedio del metro cuadrado en Buenos Aires se disparó casi un 200% entre 2002 y 2009, para llegar a u$s1.454, de acuerdo con un estudio elaborado por L. J. Ramos Brokers Inmobiliarios.
En Buenos Aires, las zonas más cotizadas son Recoleta y Puerto Madero, con valores que alcanzan los u$s4.000 el metro cuadrado, mientras que en el humilde barrio de La Boca los precios oscilan en torno a 900 dólares el metro cuadrado, según datos de Isaac Weisvein, de Weisvein Propiedades.
El precio es, sin embargo, mucho mas bajo que los u$s10.700 que en promedio cuesta un metro cuadrado en una capital europea como Madrid.
Un departamento promedio dirigido a la clase media, de entre 60 y 65 metros cuadrados, alcanza a u$s80.000 en Buenos Aires, dijo Weisvein.
El salario promedio neto de los trabajadores argentinos es de 2.565 pesos (u$s664), por lo que el acceso a un inmueble se hizo casi imposible para un amplio sector de la clase media, especialmente en momentos en que el acceso a un crédito hipotecario está muy restringido.
"Todo lo que se dirige al sector de la clase media, que depende del crédito, no lo veo en el horizonte cercano. (...) El Estado no está en condiciones de solucionar el tema del crédito", comentó Roberto Tizado, de Tizado Propiedades.
Por otra parte, según analistas, la recuperación de la economía global no implicará que los desarrollos inmobiliarios retomen el ritmo previo al de la crisis.
"Va a haber un mercado de un segmento que va a ir funcionando con un cierto equilibrio. Lo que no se va a ampliar es el volumen de negocios", dijo Tizado.
Impulso de la soja
Pese a la incertidumbre política, una cosecha récord de soja podría otorgar al mercado inmobiliario el aire que necesita. El sector ya se vio beneficiado por las buenas cosechas en el pasado.
"Una cosecha de soja récord va a producir una liquidez importante. Hay que ver si ese señor que tiene la plata en la mano la vuelca en el sector inmobiliario. Siempre que el campo estuvo líquido se volcó al ladrillo, como resguardo de capital", indicó Lang.
"El productor agropecuario invierte en inmuebles. No es un inversor offshore. Eso puede ser un disparador también", añadió Roberto Ledo, director en la inmobiliaria Bullrich.

Fuente: Reuters – 24 Febrero 2010
La oferta de inmuebles y las construcciones disminuyeron el último año. Pero la cosecha récord de soja generará un importante ingreso de dólares que en parte se volcará a los "ladrillos" y sostendrá las cotizaciones
El sector inmobiliario argentino, que tuvo un crecimiento exponencial entre 2003 y 2008, se mantendría estable este año, principalmente debido al exceso de oferta en el mercado local que se generó durante el auge de los últimos años.
La incertidumbre política, alimentada por la crisis institucional que se desató por el uso de reservas del Banco Central para pagar deuda, y la dificultad para obtener créditos hipotecarios también pondrán un freno a la expansión.
"Hay una sobreoferta de producto, hay menos edificios que se están construyendo que el año pasado, ha caído el nivel de permisos (para construir), están un 25% por debajo de lo que estaban el año pasado", dijo a Reuters Nicolás Lang, gerente de desarrollo de proyectos para la inmobiliaria L. J. Ramos, en Buenos Aires.
Tras la crisis económica que se desató a finales del 2001, cuando se incautaron las cuentas bancarias a plazo de los ahorristas, muchos argentinos comenzaron a volcarse al ahorro "en ladrillos", convirtiendo al sector en uno de los principales motores del crecimiento de los últimos años.
Entre el 2003 y el 2008, la construcción en Argentina creció casi un 100%, según cifras oficiales elaboradas por el ente estadístico Indec, multiplicando la oferta en el mercado.
Pero con la desaceleración de la economía a fines del 2008 por la crisis global, sumado a la incertidumbre por problemas locales, el año pasado la construcción cayó un 1,6% y las ventas bajaron a niveles mínimos históricos, aunque los valores de las viviendas se mantuvieron casi estables.
El precio promedio del metro cuadrado en Buenos Aires se disparó casi un 200% entre 2002 y 2009, para llegar a u$s1.454, de acuerdo con un estudio elaborado por L. J. Ramos Brokers Inmobiliarios.
En Buenos Aires, las zonas más cotizadas son Recoleta y Puerto Madero, con valores que alcanzan los u$s4.000 el metro cuadrado, mientras que en el humilde barrio de La Boca los precios oscilan en torno a 900 dólares el metro cuadrado, según datos de Isaac Weisvein, de Weisvein Propiedades.
El precio es, sin embargo, mucho mas bajo que los u$s10.700 que en promedio cuesta un metro cuadrado en una capital europea como Madrid.
Un departamento promedio dirigido a la clase media, de entre 60 y 65 metros cuadrados, alcanza a u$s80.000 en Buenos Aires, dijo Weisvein.
El salario promedio neto de los trabajadores argentinos es de 2.565 pesos (u$s664), por lo que el acceso a un inmueble se hizo casi imposible para un amplio sector de la clase media, especialmente en momentos en que el acceso a un crédito hipotecario está muy restringido.
"Todo lo que se dirige al sector de la clase media, que depende del crédito, no lo veo en el horizonte cercano. (...) El Estado no está en condiciones de solucionar el tema del crédito", comentó Roberto Tizado, de Tizado Propiedades.
Por otra parte, según analistas, la recuperación de la economía global no implicará que los desarrollos inmobiliarios retomen el ritmo previo al de la crisis.
"Va a haber un mercado de un segmento que va a ir funcionando con un cierto equilibrio. Lo que no se va a ampliar es el volumen de negocios", dijo Tizado.
Impulso de la soja
Pese a la incertidumbre política, una cosecha récord de soja podría otorgar al mercado inmobiliario el aire que necesita. El sector ya se vio beneficiado por las buenas cosechas en el pasado.
"Una cosecha de soja récord va a producir una liquidez importante. Hay que ver si ese señor que tiene la plata en la mano la vuelca en el sector inmobiliario. Siempre que el campo estuvo líquido se volcó al ladrillo, como resguardo de capital", indicó Lang.
"El productor agropecuario invierte en inmuebles. No es un inversor offshore. Eso puede ser un disparador también", añadió Roberto Ledo, director en la inmobiliaria Bullrich.

Fuente: Reuters – 24 Febrero 2010

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