lunes, 30 de abril de 2012

Las Propiedades no van a bajar

Eduardo Novillo Astrada es, además del padre de los famosos polistas, un emprendedor que se animó a desarrollar el negocio de los cines, cuando todas las grandes pantallas de la Argentina se estaban reconvirtiendo para alojar a iglesias evangélicas. El dueño de los Village Cinemas supo ver en un modelo de negocios anglosajón (de múltiples pantallas, con una oferta de películas que variaba a diario) una oportunidad. Dueño de Village Cinemas, de parte del Recoleta Mall, ahora en pleno desarrollo de Town Centers (pequeñas ciudades que tienen hoteles, cines y centros comerciales) en Pilar y en Luján, Novillo Astrada se muestra optimista, ya que si bien reconoce que las trabas a las importaciones le valieron algunas bajas en sus establecimientos, dice que las políticas del Gobierno sostendrán el consumo (clave para su negocio) y que no ve grandes bajas en el precio de las propiedades.

-¿Cómo afectó el clima de negocios la estatización de YPF?
-Lo de YPF es muy reciente. En estos días estamos cerrando las primeras operaciones de la venta del primer hotel en Pilar, y la realidad es que salimos con una oferta tan interesante que vamos a cerrar entre este fin de semana y el próximo la venta de las 50 unidades que nos habíamos propuesto. Eso lo hicimos en tres semanas. Por lo tanto, no podría decir cómo nos impactó. Pilar es una locación muy especial, y el Village ahí es una marca.

-Su negocio se basa en el consumo y el turismo. ¿Creen que se mantendrán en estos niveles?
-Por ahora el consumo sí, porque en ese sentido van las políticas macroeconómicas del Gobierno.

-¿Notaron un freno de diciembre a ahora?
-No demasiado. En los tickets de cine, por ejemplo, marzo no fue bueno, pero es un tema de los lanzamientos; y Semana Santa tampoco, pero porque mucha gente se fue afuera y además fueron días muy lindos. Pero el cine es una industria a prueba de recesión: cuando hay recesión, la gente va porque es un escape, y cuando hay bonanza es una alternativa barata.

 -En el cine hay mucho 2 x 1. ¿Ganan igual?
-Está trasladado a los precios, si no, no quedarían empresas vivas. No te podría decir si es sano, es malo o es bueno. Lo empezamos hace diez años como promociones puntuales y con un concepto distinto. Después se trasladó a toda la industria, a los shoppings y comercios. Los bancos los toman porque quieren sumar más tarjetahabientes; es un poco como fue la guerra de las banderas de estaciones de servicio, ponían estaciones en cualquier lado, luego cerraron una cantidad. Esto también, cuando llegue a nivel de exceso, alguno va a decir basta , si no vale la pena, perderé una parte de mi clientela, o encontraré otra forma de fidelizarla que no sea simplemente dándole incentivos. Porque la promoción alguien la paga.

-¿Cómo ve el mercado inmobiliario, donde hoy tienen su apuesta?
-Las propiedades están en dólares, siempre ha sido así, y además no tienen apalancamiento. Al no haber acceso a los dólares en forma legal y transparente, como había, o al menos es más dificultoso, lo que se hace es buscar una transacción intermedia y se trata de pesificar las operaciones.

-Pero la mayoría no se pesificó.
-Lo que no se pesificó es el valor. La transacción hay que encontrar la forma de cerrarla, que es lo que está pasando.

-¿Pueden bajar los precios?
-Es un mercado donde predomina el cash . Las propiedades usadas puede que fluctúen un poco a la baja, porque uno debe vender una para comprar otra; con las nuevas no ha pasado nada, por ahora no se ha visto ninguna baja de precios.Porque tampoco es tan sencillo. La gente no quiere tener la plata en el banco; estar sentado en el dinero no tiene sentido, y sacarla afuera no es fácil. Las propiedades siguen siendo el refugio natural. Además, hay un déficit habitacional, o sea que se van a seguir demandando. El tema es hasta dónde pueden ir los precios de la construcción, ahí sí tal vez se trasladen un poco a lo nuevo.

-Entonces, ¿dice que lo usado no sube pero tampoco baja mucho, y lo nuevo podría subir?
-Sí, porque lo nuevo además tiene que encontrar una localización buena, y las buenas localizaciones son cada vez más escasas.

-¿El nuevo Recoleta Mall funciona?
-Es la curva de maduración de un shopping. Hay un montón de amigos que aún no lo internalizaron y son gente del barrio. Lleva un proceso para que la gente se adecue, luego se haga habitué y se fidelice. Tal vez no fue el mejor momento, porque ha habido algunos faltantes de productos, pero fuera de todo eso, está dentro de las condiciones normales. El cine, por su parte, está en los mismos ratios que cuando lo cerramos; y estuvo casi dos años cerrado. Así que esto es un tema de tiempo.

-¿Tuvieron locales que cerraran por las trabas a las importaciones?
-Por suerte, todavía no, no acá [por Recoleta]. En Pilar sí, cerraron HP y Luxaflex. A HP le ofrecimos una mano, bajarle el alquiler, total en ocho o diez meses lo mudamos a otro lado, entonces no pensamos en el negocio actual? "No tengo producto", fue la contestación de HP. Y Luxaflex, también dijo: "Tengo que cambiar mi modelo". Fueron dos casos.

-En el negocio del cine, ¿dependen mucho de lo importado?
-No, las películas se fabrican acá, las recibimos de las distribuidoras internacionales. Ellos son los que tienen el problema. Nosotros las recibimos en pesos, como un producto local. La película lo que tiene importado es el master, después se duplica todo en laboratorios nacionales.

-Ultimamente se percibe entre los empresarios una tendencia a no querer expresar sus opiniones en público, o al menos, si lo hacen, lo hacen con más recaudos. ¿Lo percibe?
-Puede ser. Lo que pasa es que hay empresarios de todo tipo. Yo como nunca he tenido negocios con el Estado, los riesgos los he corrido por mí y mis socios. Puede ser que tengan otros compromisos, otros problemas.

EDUARDO NOVILLO ASTRADA
Profesión: administrador de Empresas (UCA)
Edad: 63 años
Cargo: presidente de Village Cinemas

Fuente: Por Florencia Donovan | LA NACION 22 de Abril de 2012


0 comentarios:

Related Posts with Thumbnails