domingo, 27 de mayo de 2012

El Mercado Inmobiliario y el Cepo al Dólar

Preocupa al sector inmobiliario el cepo al dólar
Fuente: Infobae.com 21-05-12

Se registró en los últimos días un freno en las operaciones de compraventa. "El que tiene dólares prefiere esperar", aseguró el presidente del Colegio de Escribanos de la Ciudad, Carlos D’Alessio
El aumento en los controles por parte de la AFIP para adquirir dólares está preocupando a los operadores inmobiliarios. Desde el Colegio de Escribanos de la Ciudad admiten que en los últimos días se registró un freno en las operaciones debido a esta situación.
“Últimamente es verdad que se están produciendo dificultades con motivo de las restricciones”, reconoció Carlos D’Alessio, titular de la institución. Desde principios de año el mercado registra una “caída del orden del 10% o 15% comparado con el año anterior”, en la Capital.
D’alessio explicó que existen tres situaciones distintas que motivan la baja en las operaciones. “La primera es para la personas que tienen concretamente dificultades para comprar dólares; todos sabemos que el mercado inmobiliario está absolutamente dolarizado”, sostuvo.
“Si bien hay empresas constructoras y emprendimientos en marcha que cobran cuotas en pesos, la operación de compraventa de departamentos usados se realiza casi exclusivamente en dólares”, manifestó.
Otra de las complicaciones que se presentan en los últimos días a raíz de los controles –según D’alessio– es el tema del aumento de la cotización del dólar por fuera del mercado oficial. “Esto hace que la persona que tenga que desprenderse de la moneda para cambiarla por un inmueble probablemente demore la operación o si es un inversor y tiene dólares no los va a cambiar ahora por un departamento”, señaló.
Por último, el titular del Colegio de Escribanos porteño aconseja que “antes de firmar un boleto en dólares lo piense bien, más vale que vaya a una escritura directa porque puede encontrarse con un compromiso firmado y la imposibilidad después de conseguir físicamente la moneda”.
Para finalizar, D’Alessio recordó que “las operaciones inmobiliarias vienen bajando desde principio de este año, pero no exclusivamente por las limitaciones para la compra de dólares sino debido a un cuadro de economía en general”. En este mismo sentido, afirmó: “Los valores no han bajado, a pesar de que la persona tenga el efectivo para pagarlo”.

Por las trabas al dólar, propietarios de inmuebles prefieren alquilar
Fuente: Infobae.com 24-05-12

Al no tener disponibilidad de dólares, los dueños de casas y departamentos optan por rentarlos antes que vender o comprar. La tendencia aumentó un 20% desde fines del año pasado
Las restricciones a la compra y venta libre del dólar ahora también manifiestan sus consecuencias en el mercado inmobiliario. Desde fines del año pasado, la cantidad de propiedades disponibles para comprar cayó un 25%, exponiendo la decisión de los dueños por alquilar esos bienes.
La nueva tendencia se configuró al calor de la imposibilidad del comprador que, por un lado, no puede conseguir los dólares necesarios para efectuar las operaciones inmobiliarias, y el vendedor, que no puede recibir los dólares de las transacciones. Por lo tanto, mientras se incrementa la cantidad de inmuebles en alquiler, aumentan el número de interesados en rentar un techo.
Estos cambios en el comportamiento de los ofertantes y compradores fueron proyectados por diversos operadores inmobiliarios consultados por el diario El Cronista.
"La tendencia se hizo mucho más fuerte este año con las últimas restricciones lanzadas por el Gobierno. Algunos dueños se pueden dar el lujo de sacar directamente el departamento del mercado, pero la gran mayoría se inclinó por volcarlo al negocio de la renta. Esto hizo crecer mucho la oferta existente”, afirmó José Toselli, de JT Inmobiliaria.
"Se da sobre todo en cierto nivel de propietarios. Aunque ocurre en todos los ámbitos, por lo general los dueños que ya tienen cierta edad y prefieren escapar a los grandes sobresaltos son quienes se inclinan más por alquilar la propiedad, ya que con eso, al menos, logran ingresos”, amplió Mario Korn, titular de Korn Propiedades.
Por su parte, Mariano Galeazza, gerente de operaciones de Grupo Monarca, coincidió en que "la problemática se da de los dos lados (oferta y demanda), y eso es lo que hace todavía más compleja la situación del mercado".
Finalmente, Galeazza agregó otra variable en la evolución del fenómeno. "Las complicaciones se ven incluso en los departamentos que ya están en alquiler, pero que se pactan en dólares. Hay quienes aceptan pesos, pero no al cambio oficial sino a un valor intermedio entre el de las casas de cambio y el paralelo; es una forma de protegerse, por parte de los dueños”, dijo el gerente. Hasta que se estabilice la situación, según Toselli, la estrategia más adoptada por compradores y vendedores es la prudencia, haciendo contratos por períodos de dos años y esperando “para ver cómo evoluciona la situación”.

La falta de dólares. El mercado, en pausa
Fuente: La Nación sábado 26-05-2012

El cepo cambiario llevó a un amesetamiento de las operaciones, con vendedores que quitan sus propiedades de la oferta y compradores que no pueden acceder a la moneda extranjera; se estima una caída del 11% para el primer cuatrimestre
Las medidas tomadas por el Gobierno en las últimas semanas sobre el mercado financiero, no hicieron más que oscurecer un panorama que ya de por sí aparecía como sombrío para la actividad inmobiliaria. Es que la desaceleración que se produjo como consecuencia de la fiscalización de la compraventa de moneda extranjera impuesta a fines de octubre último se amplificó luego con más restricciones, y llegó a un punto de máximo retraimiento con la decisión de los últimos días de casi bloquear el acceso a los dólares. Así, el llamado cerrojo o cepo cambiario está impactando muy fuerte en el ámbito de propiedades usadas o terminadas.
La situación es clara: ante la imposibilidad de concretar operaciones en dólares, los vendedores retiran sus propiedades de la oferta o sólo realizan la transacción si se les ofrecen billetes norteamericanos. Los compradores, en tanto, se encuentran con trabas casi imposibles de superar para acceder a los dólares al precio oficial o deben pagar casi un 30% más recurriendo al mercado paralelo, en una transacción que, por otra parte, es ilegal; en resumen: no tienen qué ni cómo comprar.
Así se llegó a un amesetamiento de la actividad. E incertidumbre es la palabra que más se escucha por estos días entre operadores y desarrolladores. "El mercado está resentido porque, históricamente, cualquier elemento de control o de ajuste lo afecta, y eso impacta directamente sobre el sector", graficó Miguel Camps, titular de la Asociación de Empresarios de la Vivienda.
"La actividad está completamente retraída. Para dar un ejemplo, en lo que es la ciudad de Buenos Aires en el primer cuatrimestre de este año las operaciones tuvieron una caída del 11% respecto de igual período de 2011, mientras que la cantidad de permisos de obra disminuyó un 38%, cifras que se suman a la mengua que se venía evidenciando en el último trimestre de 2011. Con lo cual, si seguimos con este ritmo, seguramente dentro de un año o año y medio vamos a tener escasez de oferta por la falta de unidades para la venta", amplió Néstor Walenten, titular de la Cámara Inmobiliaria Argentina. En coincidencia, Gabriela Goldzer, de la firma Ocampo Propiedades, detalló: "Desde hace mucho tiempo, el valor de las propiedades en la Argentina se expresa en dólares, por lo tanto es el patrón de referencia que define el precio en este mercado. Como el dólar es también la moneda en la cual se ahorra para la compra de bienes importantes como son las propiedades, el cepo cambiario introdujo en el mercado inmobiliario una fuerte incertidumbre que frena y lentifica muchas operaciones".
Roberto Tizado, titular de Tizado Propiedades, manifestó: "El cepo cambiario está complicando las operaciones de las propiedades entre particulares". Y sumó otro punto desalentador: la imposibilidad de acceder a créditos hipotecarios. "Hoy, la operatoria crediticia está más restringida y casi todos los pedidos de préstamos salen rechazados. Entonces podríamos decir que no hay créditos, no se consiguen dólares y la cotización del dólar se pacta en cada operación", dijo.
Las alternativas, pocas
Sin embargo hay coincidencia también en que la actividad se mueve en determinados ámbitos puntuales.
Ariel Wasserman, uno de los directores de la firma BW Group, detalló: "En momentos de incertidumbre la gente que aún tiene dólares sigue apostando por la propiedad como refugio de valor. El panorama actual impone nuevas estrategias, y los desarrolladores debemos encontrar vías alternativas para satisfacer la demanda. En este momento hay dos opciones: obras terminadas o proyectos en pozo. Nosotros estamos recibiendo consultas de inversores y clientes que quieren comprar propiedades en pesos, y las alternativas dependen básicamente de esas dos variables: si es una obra terminada, no se pueden aceptar pesos al valor del dólar oficial porque el cerrojo es total y el constructor no puede comprar dólares con esos pesos (hay que tener en cuenta que la obra fue construida y financiada en dólares), entonces una de las posibilidades es tomar los pesos al valor del dólar paralelo. Sin embargo es un buen momento para comprar una propiedad desde el pozo, porque si bien hay una parte que se paga en dólares (y para esto muchos utilizan sus ahorros), el resto podrá financiarse en pesos. El constructor puede utilizar los pesos para pagar gran parte de la construcción, entonces ya no hacen falta los dólares".
Tizado coincidió: "Algunos desarrollistas están empezando a aceptar pesos sobre todo en las obras que están en construcción, ya que usan esos pesos para pagar salarios e insumos de la construcción".
Camps sumó otra posibilidad, los fideicomisos al costo y en pesos: "El fideicomiso, tal como lo encaramos desde la AEV desde que lo establecimos como sistema en 2003, es una herramienta honesta y eficaz. Y de alguna forma, ante este panorama, nos premia, porque permite el pago al costo (excepto por la parte del terreno) de todo lo que se refiere a la construcción. O sea, los desarrolladores reciben los pesos y con esos pesos pueden pagar el material por adelantado y también hacer frente a los costos de obra y los contratos con los proveedores rápidamente. Hoy no hay una forma más equitativa para las partes que la del fideicomiso. Algunos optan por los dólares, pero los que tomaron a dólar oficial hoy se encuentran con que la inflación y la suba de costos se empiezan a guiar por el dólar paralelo, y entonces se encuentran con problemas", dijo.
Goldszer se mostró de acuerdo: "Creemos que es un buen momento para comprar una propiedad en una obra en pozo, porque si bien hay una parte que se paga en dólares (y para esto muchos utilizan sus ahorros en dólares), el resto podrá financiarse en pesos. El constructor puede utilizar los pesos para pagar gran parte de la construcción, entonces ya no hacen falta los dólares".

¿Cómo sigue?
Claro que surge el interrogante de qué sucederá en el futuro. Al respecto, Tizado dijo: "A corto plazo, la situación seguirá siendo complicada, pero en el mediano seguramente el mercado irá arbitrando valores, formas y monedas de pago, y encontrando un nuevo equilibrio. Este es un mercado que se maneja libremente entre la oferta y la demanda, y sin intervenciones irá encontrando sus nuevos equilibrios una vez superada esta transición complicada".
Goldszer coincidió: "A corto plazo vemos un mercado amesetado y con la aparición de algunas oportunidades puntuales generadas por la incertidumbre económica tanto a nivel global como local. Sin embargo, a mediano y largo plazo creemos que el mercado inmobiliario sigue siendo una gran opción en términos de ahorro que permite huir de la volatilidad de la moneda y de la crisis que todavía está impactando en las economías desarrolladas". Wasserman tuvo una mirada similar: "Creemos que estamos antes una situación circunstancial. Nos da la impresión de que de alguna manera esto cambiará de rumbo. El cepo cambiario no podrá sostenerse eternamente, y tal vez el mercado del dólar deberá sincerarse de una vez por todas".
Para finalizar, Walenten aportó un punto de vista más crítico: "De persistir con el cerrojo y los controles, no veo una salida para esta situación. En la medida en que no se flexibilice el mercado cambiario no hay soluciones a la vista. Es necesario volver a un mercado de libre acceso para que la actividad inmobiliaria vuelva a encontrar una dinámica como la que tenía hasta octubre último".

11% De caída en las operaciones
Es lo que se registró en el primer cuatrimestre de este año comparado con igual período de 2011 en la ciudad de Buenos Aires.

Pesificación
En medio de esta situación tan enrarecida, en los últimos días comenzó a circular con fuerza la versión de que el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, está impulsando una iniciativa para pesificar la operatoria inmobiliaria, o lo que es lo mismo, llevar a que todas las transacciones que se hagan se realicen en moneda nacional. En ese sentido, inmobiliarios y desarrolladores coinciden en que ésa no aparece como una solución al problema. Lo sintetiza Walenten: "Creo que una pesificación no va a ser la solución, porque en un mercado con un dólar tan volátil como el que estamos viendo por estos días, la gente no va a saber cuál es el verdadero precio de las propiedades, por lo cual ni compradores ni vendedores se van a animar a realizar transacciones. Y no sólo eso, sino que quien recibe pesos inmediatamente va a querer posicionarse en dólares, con lo cual la presión sobre el mercado de cambios será mayor. Lo mismo sucede para quien recibe dólares: o los guarda o los trata de colocar en el mercado, con lo cual la presión también subirá".

Consecuencias del virtual desdoblamiento cambiario
Fuente: La Nación: Domingo 27-05-2012

Incertidumbre por el alza del dólar blue
Donde más se siente el impacto negativo es en el negocio inmobiliario; dudas y expectativas en la industria, el campo y las finanzas
El virtual desdoblamiento cambiario que se consolidó tras el endurecimiento, este mes, de los controles del Gobierno sobre la compra de dólares y otras divisas extranjeras agrega incertidumbre a una economía con evidentes signos de desaceleración.
Según los testimonios recogidos por LA NACION en diversos sectores de la actividad, es el negocio inmobiliario el que está sufriendo el mayor impacto negativo del aumento del dólar blue o paralelo, que se traduce en una paralización de las operaciones de compraventa de propiedades. También los bancos están padeciendo la coyuntura, con una caída de los depósitos en dólares y una significativa contracción de los créditos en esa moneda.
En la vereda opuesta, el consumo masivo aún no acusó impacto. Algo similar dicen en la industria y el campo, aunque en estos dos sectores las fuentes consultadas advierten que hay que esperar a las próximas semanas para tener más claro qué puede pasar. También hay gran expectativa en materia laboral, ya que falta que se definan varias paritarias y la persistencia de una escalada del dólar blue (que el jueves cerró a $ 5,93 vs. $ 4,49 el oficial), por su eventual efecto inflacionario, tensaría las relaciones laborales. Este es el panorama:
Negocio inmobiliario
La compraventa de inmuebles se paralizó a partir del endurecimiento del cepo cambiario, mientras que como contrapartida se reactivó la oferta de viviendas en alquiler y los desarrolladores de proyectos nuevos que aceptaron pesificar sus precios están recibiendo cada vez más potenciales clientes.
Afirman que las ventas cayeron más del 40% y que en los últimos días no sólo desaparecieron los compradores de la plaza, sino que también muchos vendedores decidieron retirar del mercado sus propiedades a la espera de tener un panorama más claro sobre el futuro del dólar.
"La actividad ya venía golpeada y se terminó de frenar con los últimos controles. Hoy prácticamente nadie puede comprar dólares y cada vez más vendedores, al no saber dónde están parados, optan por sacar su propiedad del mercado", explicó Néstor Walenten, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina.
Según el Colegio de Escribanos porteño, en el primer trimestre del año -antes del último endurecimiento de los controles- la caída en las ventas llegó al 11 por ciento.
"Todavía no tenemos datos, pero está claro que el parate en las ventas se profundizó en los últimos días. Acceder a los dólares es cada vez más difícil y el que los tiene en la mano, no los quiere soltar", sintetizó Hugo Mennella, presidente del Colegio Unico de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires.
Consumo masivo
A diferencia del mercado inmobiliario, el efecto blue no llegó al consumo masivo. En el sector dicen que la disparada de la cotización del dólar no se siente en las góndolas. "No tuvimos quejas por nuevos aumentos y el mes viene relativamente tranquilo. Además, no veo mucho margen para subir los precios porque Guillermo Moreno tiene muy controladas a las empresas más grandes, y las segundas marcas están muy pegadas en los niveles de precio a las líderes", señaló Yolanda Durán, presidenta de Cedeapsa, Cámara que reúne a los autoservicios chinos.
La visión es compartida por los grandes supermercados. "Hasta ahora no pasó nada. Y más que los aumentos de precios y el dólar, nos preocupa los problemas en el abastecimiento de varios productos", reconoció el director de una cadena líder. En el sector además destacan que el secretario de Comercio Interior ya se encargó de comunicarles personalmente a los dueños de los súper que intensificará los controles para evitar que los precios de los alimentos sigan al dólar paralelo. "El último lunes tuvimos una reunión que ya estaba programada de antes, en la que Moreno se encargó de repetirnos que no va a dejar pasar ningún aumento por el dólar paralelo", advirtió un hombre del sector.
En tanto, Carlos de la Vega, presidente de la Cámara Argentina de Comercio, es partidario de la idea de no apresurarse. "Todavía no hay un impacto en general en las actividades. Tal vez sí en algún sector específico, como el inmobiliario y el automotor, en el cortísimo plazo. Pero la gente está a la expectativa. No hay una decisión de guiarse por el dólar paralelo; no ha sido todavía internalizado", estimó.
Industria
La mayoría de los empresarios contesta que hay que esperar algunas semanas, hasta la próxima reposición de insumos, cuando quede claro qué cotización de dólar, oficial o paralela, toman en cuenta los proveedores y surjan los valores con los que se moverá la economía de aquí en más.
En la industria automotriz hay algunos efectos diversos. Por un lado, uno que resultará positivo en el corto plazo para los consumidores. Quienes tengan dólares y decidan liquidarlos al cambio paralelo podrán pagar los autos en estos días a un precio hasta un 20% inferior. Por ahora, las terminales importan sus repuestos a 4,45 pesos por dólar, el cambio oficial. Se trata, de todos modos, de un dato relativo porque los valores de los vehículos vienen aumentando sistemáticamente todos los meses. Los industriales argentinos afirman que, en los últimos seis meses, mientras el real pasaba de cotizar a 1,54 por dólar a 2,07, la Argentina siguió con un ritmo de inflación de casi un 12% en el semestre, por lo que el sector fabril perdió casi un 30% de competitividad.
Estas y otras cuestiones se discutieron el martes pasado en la reunión semanal de la Unión Industrial Argentina (UIA), donde volvió a emerger la inquietud con el dólar.
Sector agropecuario
El desdoblamiento cambiario no está causando por el momento problemas para las importaciones de agroquímicos y fertilizantes para el campo, ya que, según empresarios del sector, están pudiendo acceder al valor oficial del dólar y traer los productos. Sin embargo, por el lado de los productores, hay crecientes preocupaciones de que empiecen a tener que pagar los insumos al valor del dólar paralelo.
"Las empresas están importando al dólar oficial y las importaciones están saliendo", señaló Carlos Capparelli, director ejecutivo de la Cámara de la Industria de Fertilizantes y Agroquímicos (Ciafa). En una de las empresas importadoras de agroquímicos dijeron que, hoy por hoy, pueden comprar dólares para traer los productos desde el exterior.
En el sector dicen que les están vendiendo los insumos a los productores en pesos equivalentes al dólar oficial. Sin embargo, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Luis Biolcati, denunció que eso no estaría ocurriendo. "El productor agrícola trae dólares al vender su cosecha, y nos pagan a razón de 3,70 pesos [por dólar], y tenemos que comprar insumos a un valor de la divisa de seis pesos: quiero comprar mis insumos a la misma cotización que vendo mi producción, sino me fundo", indicó Biolcati a radio El Mundo. "Es cierto que somos los que traemos los dólares [desde el exterior], pero que nos los entregan a $ 4,40, no es tan cierto, ya que nos los entregan a $ 3,70", agregó.
Bancos
En el corto plazo, el desdoblamiento del mercado cambiario tiene su impacto más visible en los bancos en el drenaje de depósitos en dólares, y en consecuencia, en la restricción de la oferta de crédito en moneda extranjera. En 30 días, de hecho, ya se fueron del sistema US$ 732 millones, de US$ 13.184 millones a US$ 12.452 millones, al tiempo que los préstamos descendieron US$ 321 millones, a US$ 9099 millones.
"La incertidumbre y las restricciones a la compra de dólares están impactando directamente sobre el volumen de depósitos en dólares, que sí repercuten directamente sobre el financiamiento de los bancos", señala Andrea Manavella, consultora especializada en el sector financiero.
En el mediano plazo, un desdoblamiento cambiario podría tener impacto en el desarrollo de algunos productos financieros. Por caso, la oferta de tarjetas de crédito internacionales o la venta de seguros, cuyo valor esté atado directa o indirectamente al precio del dólar.
Así lo vive cada sector
Inmobiliario
Freno de las operaciones
La compraventa de inmuebles se paralizó en los últimos días, al tiempo que se reactivó la oferta de viviendas en alquiler. Los desarrolladores de proyectos nuevos aceptan pesificar los precios de las propiedades.
agropecuario
Sin cambios, pero con dudas
Por ahora no hay problemas para importar agroquímicos y fertilizantes al cambio oficial. Con todo, entre los productores crece el temor de que en el futuro los precios de los insumos se guíen por el dólar paralelo.
Industria
Costo de reposición, en la mira
En el sector, la mayoría dice que hay que esperar algunas semanas, hasta la próxima reposición de insumos, para ver qué precios pretenden cobrar los proveedores. El tema se analizó en el seno de la UIA.
consumo masivo
Bajo la vigilancia de Moreno
La suba del dólar blue aún no se siente en las góndolas. El secretario de Comercio, Guillermo Moreno, ya avisó a supermercados y autoservicios que no tolerará alzas que se guíen por el paralelo.
Informes de Alfredo Sainz, Florencia Donovan, Fernando Bertello, Silvia Stang y Francisco Olivera .


Nuevo escenario, Preocupación en la Casa Rosada
Fuente: Por Jesica Bossi, LA NACION, 29-05-2012
El Gobierno recorta fondos y crece el control de la economía
Hay menos giros a las provincias, se demoran las paritarias y aumenta el temor al impacto de la crisis
Pasar el invierno con la canilla de fondos apretada. Esa es la consigna del Gobierno, que desde hace dos meses maniobra, con sigilo, una estrategia adaptada a tiempos de escasez: dosificó los envíos de partidas para obras públicas, recortó los giros a las provincias y moldeó, con más celo que nunca, el ritmo de las negociaciones salariales, para demorar los cierres de acuerdos y tener un techo de aumento más bajo que otros años.
Con señales de desaceleración que se manifiestan antes de lo previsto, en la Casa Rosada pronostican que la crisis internacional pegará con mayor impacto en el país en el segundo semestre. Para ese entonces, aspiran a tener un colchón de recursos que garantice los compromisos de deuda -en agosto deben desembolsar 2200 millones de dólares por el Boden 2012- y tener encaminada la balanza comercial. Esta última es la máxima obsesión del secretario de Comercio, Guillermo Moreno, impulsor de las trabas a las importaciones y dedicado a la caza de billetes verdes con un único objetivo: llegar a fin de año con un superávit comercial de 12.000 millones de dólares para mantener las cuentas en orden. La poda ya se comunicó a los gobernadores que, avisados, se lanzaron a la solicitud de préstamos, colocación de bonos y la suba de impuestos. Cristina Kirchner monitorea personalmente la evolución de los planes de infraestructura. "Pidió que se mande lo mínimo indispensable", confiaron a LA NACION cerca de la Presidenta. La promesa, sin fecha exacta, es que habrá inyección de dinero más adelante.
La frialdad de los números reflejan el recorte. Apenas recuperada de una gripe, Cristina Kirchner recibió el miércoles al ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y al secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa. La dupla le presentó el informe fiscal de abril. Allí, las planillas confirmaron una tendencia: la coparticipación a las provincias crece menos que en años anteriores.
Otro dato es ilustrativo: los fondos no automáticos destinados a los gobernadores -es decir, aquellos que la Casa Rosada envía discrecionalmente, por fuera de la masa coparticipable y del Fondo Solidario de la Soja- cayeron 8,3% respecto del mismo mes, en 2011. En ese rubro, las transferencias de capital -volcadas, en general, a obras- registraron una baja de 3%, según estima el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).
Las partidas no sólo no cubren la actualización anual por la inflación, sino que ingresaron en terreno negativo. "Cuando caía la coparticipación, solían compensarla con otras transferencias no automáticas a las provincias, como, de hecho, pasó en 2009. Eso no está ocurriendo por ahora", explicó a LA NACION el economista Ariel Barraud, del Iaraf.
Las grietas
El nuevo escenario abre grietas en el equipo económico. La guerra fría enfrenta a dos generales: el secretario de Política Económica, Axel Kicillof, más afín a establecer tipos de cambio múltiples, y Moreno, que minimiza las consecuencias del torniquete al dólar. "El resto mira de afuera", apuntó un funcionario. Lorenzino y Pezoa se conforman con sobrevivir el avance del economista de La Cámpora. Y Ricardo Echegaray, el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), se limita a cumplir órdenes.
Más firme que otras temporadas, el Gobierno hace marca personal en las negociaciones salariales. Exigió "racionalidad" en los reclamos y le imprime mayor lentitud a la firma y homologación de los convenios.
Un puñado de sindicalistas, hoy de buena relación con el kirchnerismo, obtuvo en despachos oficiales una peculiar explicación sobre ciertas demoras: la intención de que los aumentos se concreten, escalonadamente, más entrado el año. "Hay retraso y, además, la mayoría de los convenios firmados están por debajo de la línea de inflación", sostuvo a LA NACION Horacio Meguira, director del Departamento Jurídico de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).
Una postal estadística exhibe la desaceleración en la negociación colectiva. Entre enero y el 19 de abril, última actualización oficial disponible, se celebraron 33 acuerdos salariales por actividad (de distinto tipo y alcance, incluidas sumas fijas por única vez a principios de año), contra los 121 que se sellaron en el mismo período de 2011 bajo la órbita del Ministerio de Trabajo, conducido por Carlos Tomada.
Si bien es cierto que este mes se cerraron paritarias con gremios de peso -metalúrgicos, bancarios y comercio- a estas alturas del año estaban arregladas las subas de camioneros, ferroviarios y obreros de la construcción, entre un pelotón de sindicatos. Un ejemplo de los casos más espinosos: la Unión Ferroviaria tiene vencido su convenio desde el 1° de marzo. Con José Pedraza en prisión, hace dos semanas hubo una amenaza de paro si no se convocaba a la mesa de negociación. Debió intervenir el ministro de Planificación, Julio De Vido, para frenar la medida.
Una comisión especial, creada por la Presidenta, capitaneada por Kicillof y representantes del Ministerio de Industria, ejerce un control paralelo y plantea metas específicas en la discusión. Tuvo especial injerencia en la paritaria de la UTA, que aceptó un aumento del 18%, en línea con el deseo del Gobierno. Se escudriñaron subsidios al transporte y balances de las compañías. El acta acuerdo lleva la firma de Augusto Costa, subsecretario de Coordinación Económica, hombre que reporta a Kicillof.
Los tironeos de la discusión salarial quedaron, a su vez, encapsulados en una puja de poder: la sucesión de Hugo Moyano al frente de la CGT. Enfrentado con el Gobierno, el camionero trasladará esa disputa a las paritarias. Ya anticipó que reclamará alrededor del 30%, una cifra superior al resto.
El ministro oficial y los paralelos
Una pelea subterránea por el dólar, el crecimiento y el rumbo del modelo divide a los miembros del equipo económico. Cómo juegan y qué recetas le llevan a la Presidenta.

Hernan Lorenzino
Ministro de Economía
Nunca estuvo a favor del cerrojo al dólar, que comenzó en noviembre durante una minicorrida bancaria. De perfil super bajo, casi no tiene gravitación en el círculo presidencial. Llegó al Palacio de Hacienda de la mano de Amado Boudou, hoy sin injerencia en el área económica.

Guillermo Moreno
Secretario de Comercio
Es el hombre más escuchado por Cristina Kirchner. Su fijación es la balanza comercial. Es el ideólogo de las trabas a las importaciones y propone controles estrictos al dólar. Tuvo su momento de gloria en Angola, con la Presidenta. Prevé otra misión comercial exótica: Azerbaiján.

Axel Kicillof
Secretario de Política económica
Promovido como economista estrella de La Cámpora, su rival interno es el poderoso Moreno. Cree que la intervención desmesurada en el mercado del dólar genera expectativas devaluacionistas. Prefiere un sistema de tipo de cambio diferenciado. Apunta a fomentar la competitividad del sector industrial.

Ricardo Echegaray
Titular de la AFIP
Diseñó las primeras medidas para vigilar el dólar, a fines del año pasado. Es acusado por un ala del Gobierno de establecer una política cambiaria "militarista". Estos días envió perros adiestrados a la frontera con Uruguay para inspeccionar el tráfico de billetes verdes. Opina menos y sigue órdenes.

Juan Carlos Pezoa
Secretario de Hacienda
Es, junto con Lorenzino, un sobreviviente del veloz avance de Kicillof en el Ministerio de Economía. Administra recursos y lleva el detalle de las cuentas nacionales. Néstor Kirchner lo llamaba todas las mañanas para saber la evolución de los números. Está en un momento de repliegue.

0 comentarios:

Related Posts with Thumbnails