martes, 16 de octubre de 2012

Los Ladrillos Primeros.

Un estudio comparativo refleja cómo evolucionaron las diferentes alternativas existentes para defender los ahorros de las turbulencias y volatilidades

En épocas de crisis, pero también en las de bonanza y particularmente en este país, adquirir el techo propio es y será prioritario. Tanto que cuando la ilusión de alcanzar ese sueño se vuelve imposible, la frustración es inmensa. Desde luego, que en materia de inversiones existen otras opciones. La más frecuente ha sido por décadas el ahorro en dólares, un hábito adquirido después de tantas crisis económicas e inflación. Una opción que hoy no cuenta por las restricciones cambiarias. Pero al margen de las cuestiones coyunturales es interesante comprender cómo han variado a través del tiempo las diferentes opciones de inversión, donde la propiedad siempre es la que ofrece los mejores resultados. Figuran, por ejemplo, las acciones del mercado bursátil local, inversión de las acciones en el exterior, como es el caso de Dow Jones o la inversión en dólares con un interés capitalizado según la tasa Libor.
Explica, Federico Caniza, director de Acovial SA., que según figura en el gráfico, "durante el período analizado las condiciones macro y microeconómicas variaron significativamente en mercados como el nuestro. Acerca de cuándo y en qué invertir es una decisión individual según la aversión al riesgo de cada uno. Si se trata de una decisión puramente racional debería esperar de cada una de las inversiones una volatilidad (movimientos bruscos hacia arriba o hacia abajo significativos) distinta. En el caso de las inversiones en ladrillos no sólo lograron a través del tiempo afrontar cada uno de los ciclos económicos sino que con baja volatilidad su tendencia se mostró siempre hacia la suba".
Agrega además que "en este estudio se advierte claramente como a pesar de los diferentes escenarios en los períodos analizados la propiedad acrecienta su valor. Tanto los barrios de Palermo como de Belgrano (utilizados en este caso) incrementaron sus valores por encima de la media del resto de las inversiones y -lo que es aún más importante- las inversiones en ladrillo son las únicas que no sufrieron desvalorización (siempre se han incrementado). Sólo en el período 2007 las inversiones en acciones estuvieron por encima de las realizadas en inmuebles, pero su volatilidad se refleja en las distintas pendientes que tienen sus líneas en los períodos siguientes". Ejemplifica: "Si alguien adquirió una propiedad en 2005 en 100.000 dólares además de haber obtenido una renta mensual por su alquiler hoy ese capital seria de 183.330 dólares (si se eligió Belgrano) y 168.570 dólares (si se eligió Palermo). La inversión que le sigue está muy por debajo (las acciones de EE.UU. (Índice Dow Jones), donde el mismo capital inicial rondaría hoy los 102.560 dólares.
Mariano Oppel, presidente de la firma Oppel, comenta: "Los números lo dicen todo y sirven de fundamento cuando se repite ese mito urbano que les atribuyen a nuestros abuelos acerca de lo confiable que significa volcar el dinero en ladrillos. Es una realidad irrefutable, que atraviesa el tiempo, pensado en el mediano y largo plazo. Con un m2, siempre se podrá vender y comprar otro, incluso, a veces, se podrá construir dos m2; con el dinero u otras posiciones, el resultado es más incierto"..

Fuente: La Nación, Sábado 13 de octubre de 2012

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