jueves, 28 de marzo de 2013

Distorsiones en el mercado: Los mil y un valores del dólar

Un productor de soja recibe $ 3,32 por cada moneda estadounidense que le ingresa por sus ventas al exterior; el que compra un auto de lujo paga $ 6,89 por dólar
Durante el tiempo de producción de esta nota , el dólar paralelo pasó de valer 8,08 pesos por unidad a 8,75 para después bajar a 8,48. Esos días la presidenta Cristina Kirchner transitó de la distensión del Vaticano a una reunión de urgencia en Olivos con sus funcionarios de confianza en el área económica.
Durante esta semana, el diputado kirchnerista y ex viceministro de Economía Roberto Feletti dijo que "no hay que preocuparse por el dólar paralelo" mientras la divisa subía en todas las pizarras.
Desde Chaco, el director técnico de Boca, Carlos Bianchi, contestó una pregunta sobre si los resultados podrían determinar la continuidad en su cargo con una ironía: "Con lo que subió el dólar, todos nos tendríamos que ir de la Argentina". El gobernador de esa provincia, Jorge Capitanich, profesando el más crudo credo kirchnerista, también se refirió a dólar: "La República Argentina tiene un mercado cambiario que funciona eficazmente".
La novela del dólar suma por estos días un capítulo más. Con miradas tan diversas como cantidad de cotizaciones existen en la poco uniforme economía argentina.
La moneda estadounidense tiene diferentes valores según la actividad. Al dólar oficial ($ 5,09), al blue ($ 8,50), al turista ($ 6,12) se le pueden agregar por lo menos diez más.


Por obra de las retenciones a las exportaciones, que retienen una parte del precio de la venta, el dólar soja (poroto) es el más bajo de la economía argentina: el productor recibe -una vez que se aplica la retención- 3,32 pesos por dólar. Lejos del importador que una vez que el Gobierno le autoriza el ingreso de los productos, le permite comprar dólares para cancelar la deuda a 5,09 pesos que luego, en el mercado interno, tienen como referencia el dólar paralelo.
Según datos de AMF Economía, para importar un auto de lujo, de los que no se fabrican en el Mercosur, se pagan 6,89 pesos, mucho menos que la cotización del dólar blue. ¿De dónde surge ese valor? "Al oficial se le debe aplicar el arancel por ser extra zona. Entonces se llega a ese precio", dice Gustavo Perilli, economista de AMF y profesor de la Universidad de Buenos Aires.
Para Dante Sica, de Abeceb, las distorsiones en el mercado cambiario acarrean algunas situaciones complejas: "Hoy es el mejor momento para comprar un auto de lujo. La economía los está subsidiando", opina. Los sojeros son los que peor están. A ellos las retenciones los condenan a un dólar cuyo poder de compra es sólo 38% de la divisa que cotiza en el mercado informal.
Desde que se instaló el cepo cambiario, en octubre de 2012, la Argentina desdobló el mercado de cambios, claro está, de hecho. El dólar oficial es prácticamente de imposible acceso para los ciudadanos, ya que sólo está disponible para quienes viajen al exterior. Previa autorización de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), los turistas que transpongan las fronteras argentinas podrán hacerse de alrededor de 80 dólares por cada día que permanezcan en el exterior. Toda otra compra -para atesoramiento- se prohibió.
Sin embargo, alumbró, una vez más en la Argentina, el mercado paralelo. ¿Qué pasará con el tipo de cambio no oficial? "De no haber otras medidas que apunten a resolver los desequilibrios macroeconómicos, las decisiones tomadas pueden impactar negativamente en el valor del peso en los mercados alternativos", dice un estudio elaborado en conjunto por las consultoras económicas Econométrica y Quantum.

Miguel Ángel Boggiano, profesor de economía de la Universidad de San Andrés y un estudioso de las conductas de los agentes económicos, cree que "estas intervenciones sumadas a la renovada fiebre del dólar, con la imposición de mayores restricciones, impondrán grandes oscilaciones de la moneda en estos días". Dice que no le sorprendería que después de Semana Santa pueda haber algún intento nuevo para aplacar la escalada del paralelo.
Pero más allá de la cotización de la divisa americana que se publica en las pizarras, hay enormes sectores de la economía que tienen otro precio del dólar desde hace años.
El complejo agroindustrial es el más castigado. El dólar para la harina y los aceites vegetales tienen un dólar de 3,47 pesos, con excepción de los derivados del girasol que exporta a 3,57 pesos. "Históricamente la Argentina puso retenciones a los sectores más competitivos", dice Sica. Pero inmediatamente aclara que hay varias distorsiones. "Más allá de cómo se mueva la economía, los industriales tienen una gran oportunidad de comprar bienes de capital. Imagínese que se puede sacar un crédito del Bicentenario a una tasa del 15%, que es negativa, y luego comprar maquinaria importada con un dólar oficial. Es un gran negocio", comentó.
Miguel Kiguel, economista de Econviews, recuerda que "el dólar soja", así como el de otros cultivos, ya venía de antes y que es un esquema que se usó muchas veces en la Argentina y en el mundo. Pero esta vez es distinto. "Otra cosa es lo que vemos ahora, que aparte de un dólar para cada sector, en la práctica se está desdoblando el mercado cambiario. Lo que me preocupa es que esto puede dar lugar a que haya más tipos de dólares. Hoy sigue habiendo un solo dólar oficial; el resto se forma de acuerdo con la política impositiva."
Perilli apunta que, además de que el dólar cultivo es el que menos pesos recibe, cada vez tiene menos poder de compra. "El tipo de cambio efectivo para la soja es hoy de $ 3,32, mientras que un año atrás era de $ 2,84. Si bien es más elevado el tipo de cambio efectivo actual, tiene menos poder de compra que el de hace 12 meses porque sólo puede adquirir el 38% de la cotización dólar blue. En marzo de 2012, antes de la imposición del rígido control cambiario, compraba un 59% de la cotización del paralelo", finaliza.
El sector industrial es el que tienen dólar más alto. Los neumáticos, los autos que son importados desde fuera del Mercosur, la maquinaria agrícola, los teléfonos y las motocicletas gozan de un dólar de 6,89 pesos. ¿Cómo se calcula? Pues de sumarle al precio oficial los aranceles que pagan esos productos para pasar las aduanas argentinas.
Esta protección, comentaba un ex funcionario kirchnerista, genera que los sectores que tienen un dólar por el que cobran menos pesos tengan que ser más eficientes que los que tienen un dólar de más valor. "La industria, por ejemplo, empieza a competir con el dólar de 6,89 pesos. Entonces los productos que fabrican tienden a ser más caros", dijo.
Otra cotización del dólar es la que domina el mercado inmobiliario. Según dos importantes firmas de ese rubro -que prefirieron no dar su nombre por temor a eventuales represalias como alguna vez le pasó a L.J. Ramos, que amaneció con la AFIP en sus oficinas después de admitir el desplome del sector-, las pocas operaciones se realizan con un precio de "dólar inmobiliario". ¿Cuál es? "Lo pactan las partes, pero claramente siempre está más cerca de la referencia del paralelo que del oficial. Hasta esta última suba, el precio que se pactaba estaba entre 6,50 y 7 pesos", contestó uno de ellos.
Kiguel, algo resignado, dice que el dólar está en una dinámica que escapa a lo que un macroeconomista puede explicar. "Está más movido por lo que se llama economía del comportamiento que por aspectos macroeconómicos. Ahora lo que juega es la emoción del miedo, y eso hace que la gente compre más dólares, lo que a su vez hace subir el precio de la moneda estadounidense. Lo ideal sería que volviera la cordura, pero la cordura no vuelve sola, sino que se necesita de una señal del Gobierno que le dé confianza a la gente", reflexiona.

Nadie aventura qué pasará con el dólar. Mientras tanto, cada cual tiene su precio.

LO QUE NO DICEN LAS PIZARRAS

Precios de referencia de la divisa norteamericana
$ 6,12
Dólar turista
Es el precio que pagan quienes compran paquetes turísticos en el exterior

$ 3,32
Dólar soja
Es el valor que perciben los exportadores de la oleaginosa una vez que se descuenta la retención


Fuente:
Por Diego Cabot | LA NACION 24 de marzo de 2013


lunes, 18 de marzo de 2013

Negocio con buenas perspectivas. Cocheras

Con una renta anual que promedia el 7 por ciento, surgen como una buena opción a la hora de diversificar inversiones
Hasta hace poco tiempo menospreciado, hoy es un atractivo campo de inversión. Efectivamente, el mercado de las cocheras parece ser el negocio del momento. O al menos así lo consideran los especialistas inmobiliarios consultados por la nacion.
Es que el constante crecimiento del parque automotor genera una demanda abultada con escasa oferta, tanto en Capital como en el Gran Buenos Aires. Por eso, la vertiente se abre para la comercialización de espacios para explotar mensualmente o para participar del negocio del estacionamiento por hora. Esto último es realmente una novedad y una gran oportunidad para cualquier inversor; incluso, muchas empresas se interesan en este segmento para diversificar inversiones.
Otro aspecto que atrapa es el de la rentabilidad, "porque supera a la que se calcula por el alquiler de departamentos, que es del 4%; en cambio, las cocheras ofrecen una renta del 7% -informó Alberto Súcari, director de la comercializadora Ecocheras-. En este negocio se obtiene un ingreso por la renta propia de la explotación comercial así como por la valoración de la propiedad".
Un tema por considerar en este rubro es el de las expensas. Andrés Balestieri, titular de la desarrolladora Garaje Privado, explicó: "Son más bajas las de las cocheras privadas, que rondan los 90 pesos, que las de los edificios de viviendas, que superan los 200 pesos". ¿El motivo?: "Los gastos de mantenimiento son muy bajos en edificios de cocheras comparados con todo lo que se prorratea en los otros desarrollos".

Se estima que son más de 277 mil los autos nuevos registrados entre la Ciudad Autónoma y los distritos cercanos, por lo que se necesitan más de tres millones de metros cuadrados de estacionamiento. Pese a que hay obras públicas planificadas para crear espacios, la demanda no llegará a cubrirse. Por eso, la constructora Capital Partners comenzó a organizar fideicomisos para facilitar la inversión en el desarrollo de edificios de cocheras en la city porteña. Uno, en Talcahuano y Bartolomé Mitre, que se terminará para enero de 2014 con más de 200 cocheras para explotarlas por hora, cuyas utilidades se distribuirán entre los propietarios. El director de Ecocheras, la comercializadora, indicó: "Los valores son de 170.000 pesos, a pagar un 50% al contado y el saldo en seis cuotas mensuales. El emprendimiento de 7000 m2 contará, además, con 44 studios Wellnes Suites, de 33 a 80 m2, que retroalimentarán el estacionamiento".

El director de Lépore Propiedades, Agustín Walger, comentó: "El cepo al dólar y la proyección de inflación estimada generaron que los argentinos dejaran de pensar en dólares y buscaran alternativas de inversión y ahorro en pesos". Y detalló las dos predominantes: "Son la de viviendas, que al comprar en pozo abonan un porcentaje al boleto y el saldo en cuotas, o la adquisición de automotores, por lo que creció el parque; por eso faltan cocheras, lo que se torna en un floreciente negocio inmobiliario". Así, algunas encuestas reflejan que el 23% de los inversores inmobiliarios se interesa por invertir en cocheras, mientras que en 2012 sólo el 11% se interesaba.

Hoy, el alquiler mensual de una cochera en barrios como Palermo o Caballito varía de 700 a 1000 pesos, según la ubicación, y el valor de venta en un edificio de vivienda ronda de 20.000 a 25.000 dólares. En consecuencia, algunos desarrolladores abren el abanico del negocio con el desarrollo de edificios de viviendas con dos o tres subsuelos de cocheras para la explotación comercial (Lépore tiene uno en García Lorca 128 y otra en Río de Janeiro 265). Walger refirió: "Para la construcción de un edificio de estacionamiento en una zona comercial se estima el promedio de gasto de 7000 a 8000 pesos por m² de obra (costo tierra + construcción), y para que sea rentable se deben construir mínimo 2000 m2". Para el desarrollador Andrés Balestieri, "la construcción de un edificio exclusivo de cocheras, a un promedio de cinco niveles y con amenities, como terraza y bauleras, tiene un costo cercano a los 22 millones de pesos". El director de obras de O'Keefe Inmobiliaria (que comercializa Garage Privado Quilmes I y II), Tomás O'Keefe, afirmó: "Si bien hay empresas que se interesan en invertir en cocheras, el mercado de este rubro está variando, al menos en el conurbano, donde hoy se concentra un 95% de las operaciones en particulares". Y formula una salvedad: "Por un tema de costos, tiempos y detalles de terminación, las cocheras son más rentables, salvo en lotes donde por zonificación se esté obligado a realizar departamentos para utilizar el 100% del FOT".
Como ejemplo de la demanda creciente de cocheras en el conurbano, con alquileres de 450 a 600 pesos mensuales, se presenta lo que sucede en Quilmes, una ciudad densamente poblada, donde se construyen edificios exclusivos de estacionamiento con amenities, con costos de cada unidad de 106.000 a 125.000 pesos, según la ubicación y la financiación del pago de un anticipo y cuotas de 18 a 24 meses, todo en pesos y ajustado por el índice CAC.
Hasta hace poco tiempo menospreciado, hoy es un atractivo campo de inversión. Efectivamente, el mercado de las cocheras parece ser el negocio del momento. O al menos así lo consideran los especialistas inmobiliarios consultados por la nacion.
Es que el constante crecimiento del parque automotor genera una demanda creciente con escasa oferta, tanto en Capital como en el Gran Buenos Aires. Por eso, la vertiente se abre para la comercialización de espacios para explotar mensualmente o para participar del negocio del estacionamiento por hora. Esto último es realmente una novedad y una gran oportunidad para cualquier inversor; incluso, muchas empresas se interesan en este segmento para diversificar inversiones.
Otro aspecto que atrapa es el de la rentabilidad, "porque supera a la que se calcula por el alquiler de departamentos, que es del 4%; en cambio, las cocheras ofrecen una renta del 7% -informó Alberto Súcari, director de la comercializadora Ecocheras-. En este negocio se obtiene un ingreso por la renta propia de la explotación comercial así como por la valoración de la propiedad".
Un tema por considerar en este rubro es el de las expensas. Andrés Balestieri, titular de la desarrolladora Garaje Privado, explicó: "Son más bajas las de las cocheras privadas, que rondan los 90 pesos, que las de los edificios de viviendas, que superan los 200 pesos". ¿El motivo?: "Los gastos de mantenimiento son muy bajos en edificios de cocheras comparados con todo lo que se prorratea en los otros desarrollos".
Se estima que son más de 277.000 los autos nuevos registrados entre la Ciudad Autónoma y los distritos cercanos, por lo que se necesitan más de tres millones de metros cuadrados de estacionamiento. Pese a que hay obras públicas planificadas para crear espacios, la demanda no llegará a cubrirse. Por eso, la constructora Capital Partners comenzó a organizar fideicomisos para facilitar la inversión en el desarrollo de edificios de cocheras en la city porteña. Uno, en Talcahuano y Bartolomé Mitre, que se terminará para enero de 2014 con más de 200 cocheras para explotarlas por hora, cuyas utilidades se distribuirán entre los propietarios. El director de Ecocheras, la comercializadora, indicó: "Los valores son de 170.000 pesos, a pagar un 50% al contado y el saldo en seis cuotas mensuales. El emprendimiento de 7000 m2 contará, además, con 44 studios Wellnes Suites, de 33 a 80 m2, que retroalimentarán el estacionamiento".
El director de Lépore Propiedades, Agustín Walger, comentó: "El cepo al dólar y la proyección de inflación estimada generaron que los argentinos dejaran de pensar en dólares y buscaran alternativas de inversión y ahorro en pesos". Y detalló las dos predominantes: "Son la de viviendas, que al comprar en pozo abonan un porcentaje al boleto y el saldo en cuotas, o la adquisición de automotores, por lo que creció el parque; por eso faltan cocheras, lo que se torna en un floreciente negocio inmobiliario". Así, algunas encuestas reflejan que el 23% de los inversores inmobiliarios se vuelcan por invertir en cocheras, mientras que en 2012 sólo se las adquiría el 11% .
Hoy, el alquiler mensual de una cochera en barrios como Palermo o Caballito varía de 700 a 1000 pesos, según la ubicación, y el valor de venta en un edificio de vivienda ronda de 20.000 a 25.000 dólares. En consecuencia, algunos desarrolladores abren el abanico del negocio con el desarrollo de edificios de viviendas con dos o tres subsuelos de cocheras para la explotación comercial (Lépore tiene uno en García Lorca 128 y otra en Río de Janeiro 265). Walger refirió: "Para la construcción de un edificio de estacionamiento en una zona comercial se estima el promedio de gasto de 7000 a 8000 pesos por m² de obra (costo tierra + construcción), y para que sea rentable se deben construir mínimo 2000 m2". Para el desarrollador Andrés Balestieri, "la construcción de un edificio exclusivo de cocheras, a un promedio de cinco niveles y con amenities, como terraza y bauleras, tiene un costo cercano a los 22 millones de pesos". El director de obras de O'Keefe Inmobiliaria (que comercializa Garage Privado Quilmes I y II), Tomás O'Keefe, afirmó: "Si bien hay empresas que se interesan en invertir en cocheras, el mercado de este rubro está variando, al menos en el conurbano, donde hoy se concentra un 95% de las operaciones en particulares". Y formula una salvedad: "Por un tema de costos, tiempos y detalles de terminación, las cocheras son más rentables, salvo en lotes donde por zonificación se esté obligado a realizar departamentos para utilizar el 100% del FOT".
Como ejemplo de la demanda creciente de cocheras en el conurbano, con alquileres de 450 a 600 pesos mensuales, se presenta lo que sucede en Quilmes, una ciudad densamente poblada, donde se construyen edificios exclusivos de estacionamiento con amenities, con costos de cada unidad de 106.000 a 125.000 pesos, según la ubicación y la financiación del pago de un anticipo y cuotas de 18 a 24 meses, todo en pesos y ajustado por el índice CAC.

ALGUNOS EJEMPLOS

Precios de ventas de espacios en distintas zonas

1 Talcahuano 100: esquina Bartolomé Mitre, Capital. Cuestan 170.000 pesos
2 Garaje Privado Quilmes I : en Hipólito Yrigoyen 830, Quilmes. De 106.000 a 125.000 pesos
3 Garaje Privado Quilmes II : en 25 de Mayo 7, Quilmes. Desde 106.000 pesos
4 Parking Paz : en Paz al 1000, Quilmes. De 106.000 a 125.000 pesos

7% Anual
Es la renta promedio que dejan los alquileres de cocheras, comparada con el 4 por ciento que dejan los alquileres de departamentos7%anualEs la renta promedio que dejan los alquileres de cocheras, comparada con el 4 por ciento que dejan los alquileres de departamentos

Fuente: Por Juan Manuel Raimundo, Para LA NACION, Sábado 16 de marzo de 2013

jueves, 14 de marzo de 2013

Porqué no se cierran operaciones

Estamos en un momento complicado dónde la oferta y la demanda siguen sin encontrarse. Cerrar una operación es realmente difícil. Pero, ¿trabajamos bien el proceso de venta para ser efectivos y tener más opciones de cierres?
A través de mi desarrollo profesional he visto a decenas de equipos comerciales, aquí y en el exterior, y los problemas suelen ser parecidos.
Aquí les paso algunas observaciones que me gustaría compartir:

1) Antes de intentar vender:

  • Ganarse la confianza del comprador.
  • Vender buenos sentimientos, emociones y entusiasmo. Si no estamos entusiasmados, no podemos entusiasmar a nadie.
  • Entender los problemas del comprador para, a partir de allí, poder ofrecer soluciones que lo hagan sentirse bien.

2) Entender que los clientes:

  • Odian que les vendan. Quieren que se los ayude a comprar.
  • No compran “características”, sino “beneficios” de un inmueble. Ej. No compran una casa de 150m2 con un terreno de 600m2, compran una “forma de vivir”. No compran una “oficina”, compran la “imagen de su empresa”. Es decir, dejar de recitar “m2, cantidad de ambientes, terminaciones, etc.” y concentrarse en los “beneficios” que ese inmueble le puede aportar al comprador.
  • Siempre son influenciados por sus emociones y sentimientos para sus decisiones de compra. Luego utilizan la lógica, para justificar esas decisiones.

3) Detectamos 3 problemas principales:

  • De Comunicación:

Hablar más de lo que se escucha. No escuchar con “los ojos y los oídos” para entender e interpretar las necesidades del cliente.
No hacer preguntas inteligentes para generar una conversación que provea de información imprescindible para la venta. Si no conversamos, no generamos empatía con el cliente.

  • De Enfoque:

Ofrecer lo que el cliente no quiere comprar.
Confundir “mandar información” con “vender”. Menos mail y más reuniones personales. En las reuniones personales se cierra una operación.
No detectar a tiempo los clientes que nunca van a comprar. Demasiada pérdida de tiempo.
No tener la flexibilidad necesaria para adaptarse a las diferentes formas de comprar de los clientes. Cada cliente es único.

  • De Formación:

No manejar las técnicas del tele-marketing inmobiliario. Hablar por TE es mucho más complejo de lo que se supone. Se hace de forma automática.
No conocer ni estudiar los diferentes perfiles de clientes. A cada perfil de cliente debemos abordarlo de una forma determinada.
Entender que ser “recomendado”, “familiar” o “de confianza” no los habilita para ser buenos Consultores Inmobiliarios.

¿Y Uds. que opinan?

Fuente:
OPTIMA CONSULTORA
Arq. Marcelo Langone
www.optimaconsultora.com.ar

martes, 5 de marzo de 2013

Qué analizar antes de entrar en un fideicomiso al costo

Índice de ajuste, trayectoria de la desarrolladora y efectiva propiedad del terreno son algunos de los puntos a tener en cuenta
En un país como la Argentina en el que no hay crédito hipotecario y se hace difícil ahorrar para acceder a la vivienda propia, es cada vez más común para quienes buscan comprar un inmueble escuchar este consejo: "Entrá en un fideicomiso al costo". No obstante, los que se decidan a usar esta figura deberán tener en cuenta ciertos detalles, para no sufrir dolores de cabeza en el futuro.
En principio, se debe entender que el fideicomiso es una herramienta jurídica y no un negocio en sí mismo. Por eso, Alberto Forti, presidente de Caepsa, recomienda analizar el negocio subyacente, ya que, si bien el instrumento goza de buena reputación, es posible que haya operaciones que no salgan como se lo espera o que se necesite una inversión mayor a la prevista.
En cuanto a las sumas necesarias para entrar, Darío López, socio de la desarrolladora Arquitectónika, dice que varían según la zona. En Belgrano y Núñez, el monto total tiene un piso de $ 590.000, para un monoambiente. "Se entra con un 30% de esa suma al firmar la adhesión -explica López-. Después, hay un plan de cuotas que tiene que ver con el plazo de la obra (en promedio, 20 meses)."
Así, en el ejemplo anterior quedarían a pagar, una vez depositado el 30% incicial, $ 413.000, que se dividen en 20 cuotas mensuales de $ 20.600 cada una. Éstas se ajustan trimestralmente por el índice CAC, que, en general, acompaña la inflación estimada por las consultoras privadas.
Una ventaja de esta herramienta es que se adapta a la situación de cada ingreso. Por ejemplo, a aquel que solo puede pagar por mes solo $ 5000, se le permite abonar esa cuota y aportar $ 30.000 cada seis meses. "Otra de las ventajas es que permite no pagar un mes y saldar esa cuota con un pago doble al mes siguiente", acota López.
¿Qué hay que tener en cuenta? Carlos Spina, gerente comercial de Argencons, responde que hay que analizar que los costos de la tierra no sean excesivos, que el proyecto esté bien estudiado, que el contrato de construcción esté en manos de una empresa reconocida y, por último, que la desarrolladora sea de prestigio y pueda transferir su marca al producto final.
Un punto importante para chequear en el contrato es si el fideicomiso está constituido o aún debe constituirse. "Si no está activo, analiza Francisco Pertierra Cánepa, director ejecutivo de la Cámara Argentina de Fideicomisos-, lo que hay es una promesa de constituirlo si se junta determinado dinero para la obra. Ahí se corre el riesgo de que no se logre ese monto y el proyecto quede parado.
Otro ítem que hay que revisar es cómo se integra el terreno: si es el fideicomiso el que lo compra o es uno de los fiduciantes el que lo aporta. "Porque en muchos casos muestran que se juntó el dinero y que se va a construir algo, pero después el adherente se encuentra con que el terreno no está y hay que salir a buscarlo, con la consecuente pérdida de tiempo y el perjuicio que la inflación provoca en ese periodo", señala Pertierra Cánepa.
También hay que tener en claro si se va a usar un determinado índice para ajustar o si se van a recalcular costos. Esto último suele ser más preciso, ya que se hace una estimación de lo que aumentó el costo de hacer la obra específica de ese fideicomiso.
Pese a que es un instrumento confiable y transparente, el fideicomiso no está exento de ciertas contingencias. Por eso, sugieren los expertos consultados, se debe estudiar bien cuáles son las previsiones contempladas para el caso de que ocurra algún inconveniente, como puede ser una menor cantidad de adherentes o caída del mercado inmobiliario, entre otros. Incluso, hay que conocer al detalle, qué está previsto para los supuestos de liquidación, es decir, si se para la obra.

Fuente: Por Carlos Manzoni para LA NACION, Domingo 03 de marzo de 2013
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