lunes, 24 de junio de 2013

Cedin, el regreso inesperado del Club del Trueque

En la crisis de 2001 y 2002 surgió la red de Clubes del Trueque como alternativa a la terrible parálisis económica. Fue un fenómeno enorme y de gran importancia e intensidad, aunque efímero, con grandes implicancias sociales y económicas. Ahora parece a punto de resurgir con la aplicación del Cedin, una suerte de vuelta de la moneda de los clubes, los llamados "arbolitos"
El sistema de Club del Trueque fue presentado como de "economía social y solidaria". Pero su aspecto más interesante era que no se trataba, como lo observó Martín Krause, de intercambio directo de bienes o servicios. Era indirecto, con la intervención de unos vales, que tenían la imagen de un arbolito impresa y que eran los "billetes", la "moneda" de los clubes. El propio Krause describió el experimento como una especie de nacimiento de una moneda privada en la Argentina. Había bienes y servicios para intercambiar, pero no había una moneda para hacerlo. Escaseaban pesos -convertibles entonces- y dólares. Entonces, una parte del sector privado decidió crear la liquidez y permitir que el mercado siguiera funcionando.
Ahora, el Estado decide intervenir incentivando la creación de una moneda privada. ¿Tendrá éxito?
¿Cuál es la situación? Que los mercados de bienes que representan una reserva de valor, un ahorro, como el inmobiliario, se han vuelto "ilíquidos". ¿Por qué? Porque un departamento representa, justamente una reserva de valor y los pesos, gracias a la galopante inflación, no. La gente no está dispuesta a quedarse en pesos mientras va de la venta de un bien inmueble a la compra de otro. Podrían preguntarles a sus abuelos que pasaron por el Rodrigrazo, por ejemplo, qué les sucedió cuando hicieron eso.

Preferían hacer esas transacciones en dólares, pero el Gobierno ha decidido que todos los dólares disponibles en el mercado oficial sólo pueden ser usados por él mismo para pagar la deuda externa e importar energía. Y por los privados, con grandes limitaciones, para importaciones y turismo. Nada de atesorar ni de remitir utilidades. Y nada de hacer transacciones en dólares en el mercado doméstico.

El resultado es la parálisis de la construcción y del mercado inmobiliario, en particular de unidades usadas. ¿La solución? La creación de una nueva moneda, el Cedin. ¿El peso no tiene suficiente respaldo de divisas? El Cedin, sí. Así que a usarlo en el mercado inmobiliario se ha dicho. Claro que las reservas las constituirán los privados, con los dólares no declarados del colchón.

¿Podrán transarse los Cedin por pesos? Claro. Y al tipo de cambio que decidan los que intervengan en la operación. Se trata de unos "arbolitos" perfeccionados.

PARECIDOS Y DIFERENCIAS

Los "arbolitos" de los trueques y los Cedin tienen muchos puntos en común, pero también presentan importantes diferencias, tanto en su concepción como en su posible instrumentación.
La moneda del Club del Trueque no era emitida por el Estado. Los Cedin, en el fondo, tampoco. Habrá Cedin si tenedores de dólares no declarados deciden blanquearlos entregándoselos al Banco Central.
Los "arbolitos" no tenían suficiente control de emisión. Pero el Central promete hacerlo y no emitir ni uno más que los dólares que le ingresen, los que mantendrá siempre líquidos.
La moneda del Club del Trueque era de imposible utilización fuera de la propia estructura. El Cedin fue inicialmente pensado sólo para el mercado inmobiliario y la construcción. Pero el Gobierno trata de ampliarle los usos como, por ejemplo, en los supermercados. ¿Hay dudas de que los supermercadistas, como cada vez que el Gobierno los presiona con cualquier cosa, dirán que sí?
Los "arbolitos", además, no eran convertibles a dólares. No era un problema, porque los que necesitaban usarlos no estaban preocupados por eso, sino por subsistir. Los Cedin podrán volverse dólares si hay una operación inmobiliaria o se construye algo nuevo, promete el Banco Central. En este caso, la credibilidad sí es un tema, puesto que para que el Cedin sea un éxito se requerirá que los tenedores crean que es casi tan buena reserva de valor como el dólar.
El auge del Club del Trueque tuvo que ver con la escasez de monedas cuya calidad no se discutía. Ahora el problema es que el mercado descree de la calidad del más que abundante peso. El Club del Trueque decayó rápidamente, entre otros muchos factores, cuando volvió a aumentar la liquidez de pesos, cuya calidad no era discutida.
Hoy la iliquidez del mercado inmobiliario se debe a la mala calidad del peso. En lugar de mejorarla, el Gobierno propone la creación de una cuasi moneda con reservas privadas. Es decir, una moneda con ciento por ciento de respaldo en divisas que son cero por ciento propiedad del Estado. Es el mismo Gobierno que habla de "soberanía monetaria".

Fuente: La Nación, Por Jorge Oviedo, Lunes 24 de junio de 2013

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